Hola a todos, hoy quiero reflexionar sobre la importancia de conocer la historia como una posibilidad de entender nuestro presente, durante el siglo XIX en México sólo las clases ricas o pudientes podían comer cierto tipo de alimentos, tal es el caso de las harinas, el trigo era caro y molerlo también, la harina cuanto más molida sabe más sabrosa o rica (noten que la palabra se utiliza tanto para describir el sabor como para señalar a la cantidad de dinero), por eso le llamamos harina refinada que sólo podían pagar las personas Refinadas, el problema es que al molerla mucho el grano pierde su capacidad para hacer bolo en el intestino y por lo tanto se dificulta el proceso de defecar.
Alguien descubrió este problema y en lugar de evitar el refinamiento de las harinas tomo la cascarilla del trigo y la procesó en forma de churritos para venderla.
Veamos el comercial aquí en México a principios del siglo XX.
Este anuncio que seguro les recuerda a algunas marcas de cereales, se publicaba en revistas y periódicos por allá de la década de los veintes, si no conocemos la historia muchas cosas pueden parecer novedosas y seguimos sin entender nuestros padecimientos, saludos y espero sus dudas o comentarios, hasta la siguiente entrega. Gerardo Chaparro
Alguien descubrió este problema y en lugar de evitar el refinamiento de las harinas tomo la cascarilla del trigo y la procesó en forma de churritos para venderla.
Veamos el comercial aquí en México a principios del siglo XX.
Este anuncio que seguro les recuerda a algunas marcas de cereales, se publicaba en revistas y periódicos por allá de la década de los veintes, si no conocemos la historia muchas cosas pueden parecer novedosas y seguimos sin entender nuestros padecimientos, saludos y espero sus dudas o comentarios, hasta la siguiente entrega. Gerardo Chaparro







