Hola a todos, hoy quiero reflexionar sobre la importancia de conocer la historia como una posibilidad de entender nuestro presente, durante el siglo XIX en México sólo las clases ricas o pudientes podían comer cierto tipo de alimentos, tal es el caso de las harinas, el trigo era caro y molerlo también, la harina cuanto más molida sabe más sabrosa o rica (noten que la palabra se utiliza tanto para describir el sabor como para señalar a la cantidad de dinero), por eso le llamamos harina refinada que sólo podían pagar las personas Refinadas, el problema es que al molerla mucho el grano pierde su capacidad para hacer bolo en el intestino y por lo tanto se dificulta el proceso de defecar.
Alguien descubrió este problema y en lugar de evitar el refinamiento de las harinas tomo la cascarilla del trigo y la procesó en forma de churritos para venderla.
Veamos el comercial aquí en México a principios del siglo XX.
Este anuncio que seguro les recuerda a algunas marcas de cereales, se publicaba en revistas y periódicos por allá de la década de los veintes, si no conocemos la historia muchas cosas pueden parecer novedosas y seguimos sin entender nuestros padecimientos, saludos y espero sus dudas o comentarios, hasta la siguiente entrega. Gerardo Chaparro
Alguien descubrió este problema y en lugar de evitar el refinamiento de las harinas tomo la cascarilla del trigo y la procesó en forma de churritos para venderla.
Veamos el comercial aquí en México a principios del siglo XX.
Este anuncio que seguro les recuerda a algunas marcas de cereales, se publicaba en revistas y periódicos por allá de la década de los veintes, si no conocemos la historia muchas cosas pueden parecer novedosas y seguimos sin entender nuestros padecimientos, saludos y espero sus dudas o comentarios, hasta la siguiente entrega. Gerardo Chaparro

¡wow! muy buena información, no lo sabía y me ha dado curiosidad en la actualidad que está pasando con las personas que sufren este padecimiento, que lo causa y cómo se previene.
ResponderEliminarLa Historia es tan valiosa compañera de vida, es la bruja que nos lee las cartas para saber que pasará en nuestro futuro jeje. No tengo duda que en ella podemos encontrar tantas respuestas.
ResponderEliminarGracias nuevamente por esta aportación, en lo personal, no había tenido el gusto de entender la Historia desde ésta perspectiva, y ahora que para mi, es una necesidad (soy maestra de Historia) estoy teniendo un reencuentro que deseo me motive tanto, como esto que nos compartes!! Gracias!!
Se dice que quien no conoce la historia está condenado a repetirla. Esta aportación, y otras que aparecen en tu espacio, son muy útiles para la reflexión acerca de nuestro consumo y las necesidades que deseamos atender y que subyacen en nuestras intenciones de compra.
ResponderEliminarQue datos tan curiosos e importantes y que no analizamos cuando adquirimos ciertos productos, el cómo se ha ido modificando el consumismo según la época en la que nos encontramos es muy interesante, como lo que nos comparten nuestros padres al diferenciar sus estilos de vida con los nuestros actualmente y los que se aproximan en las siguientes décadas, estos antecedentes nos invitan a reflexionar y a cuestionarnos acerca de lo que estamos haciendo para promover un estilo de vida superficial, imaginario o simplemente uno real…..
ResponderEliminarNo cabe duda que los seres humanos somos cíclicos, esto lo comento por aquello de que hace casi un siglo, las personas se preocupaban por ayudar a sus intestinos a realizar su labor, actualmente puedo recordar al menos cinco productos que lo hacen... lo que me confirma que la historia se repite... solo debemos estar pendientes de ella y sobre todo APRENDER DE ELLA, PARA NO COMETER LOS MISMOS ERRORES.
ResponderEliminarMe encanta poder transportarme al pasado y ver este tipo de datos tan interesantes y que sin duda nos hacen reflexionar.
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